Primavera con una esquina rota

Fragmento de Mario Benedetti

[…] No puedo hacer un plan quinquenal de mis pesadillas, sí puedo soñar despierto y por capítulos. Y asi   voy desgranando, desmenuzando, lo que quise y lo que quiero, lo que hice y lo que hare. Porque algún dia podre volver a hacer cosas, ¿no te parece? Algun dia abandonare este raro exilio y me reintegrare al mundo, ¿no?…..Sí, tener noticias tuyas es como abrir una ventana, pero entonces, pero entonces me vienen unas ganas casi incontenibles de abrir mas ventanas y, lo que es mas grave (qué locura), de abrir una puerta. Sin embargo, estoy condenado a ver las espaldas a esa puerta, su lomo hostil, duro, inexpugnable, concretísimo, pero nunca tan solido como un buen argumento, como una buena razón. Tener noticias tuyas es como abrir una ventana, pero todavía no es como abrir una puerta. Quiza diga      demasiadas veces la palabra puerta, pero tenes que comprender que aquí esa palabra es casi una obsesion, aunque te parezca increíble mucho mas que la palabra barrote. Los barrotes están ahí, son una presencia real, admitida, comprendida en toda su chata magnitud. Pero los barrotes no pueden ser otra cosa que lo que efectivamente son. No hay barrotes abiertos y barrotes cerrados. En cambio, una puerta es tantas cosas…Cuando esta cerrada, y siempre lo esta, es la clausura, la prohibición, el silencio, la rabia. Si se abriera (no para un recreo, o para un trabajo, o para una sanción, que son otras tantas formas de estar cerrada, sino para el mundo) sería la recuperación de la realidad, de la gente querida, de las calles, de los sabores, de los olores, de los sonidos, de las imágenes y el tacto de ser libre. …. Pero lo cierto es que la palabra puerta es de las que aquí mas se barajan, mas aun que todas las otras palabras que esperan detrás de esa puerta, porque todos sabemos que para llegar a ellas, para llegar a las palabras hijo, mujer, amigo, calle, cama, café, plaza, playa…es imprescindible traspasar la palabra puerta. Y ésta, que siempre nos muestra el lomo pero está aquí, nos mira férrea y sectaria, cruel y durísima sin hacernos ninguna promesa ni darnos ninguna esperanza y siempre cerrándose en nuestras narices. Sin embargo, nosotros no nos dejamos vencer asi nomás, nosotros tambien organizamos nuestra campaña anti clausura, y escribimos cartas, considerando simultáneamente al destinatario y al censor. O proyectos de cartas donde por costumbre seguimos autocensurándonos pero somos un poquito mas osados, o masticamos libres monólogos como éste que ni siquiera llegará al papelucho. Pero uno de los matices mas destacables y positivos de esa campaña es justamente el hacernos promesas, el darnos esperanzas, el imaginar que abrimos la puerta. […]

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5 pensamientos en “Primavera con una esquina rota

  1. Leí este libro hace años y me encantó.
    Me encanta el paisaje que has escogido, sin embargo no debemos olvidar que una puerta puede ser rtambién una invitación a la apertura, un hueco en la pared, la posibilidad de entrar en una nueva vida o un paso para que alguien nuevo entre en nuestro espacio.
    Gracias por compartir.

    • Coincido contigo. Las puertas están ahí para abrirse, para ser traspasadas, para anunciar encuentros, para desnudar la sorpresa, para refugiarse o para huir.

  2. Hola.
    Estimada amiga bloguera, tengo el gusto de informarte de que has sido galardonada con un flamante premio LIEBSTER.
    Por favor, pásate por este post para ver los detalles.
    Enhorabuena!
    Hasta pronto.
    Un abrazo

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